5 errores fatales en webs de negocios locales que espantan a la clientela
Llevo años navegando por internet buscando servicios en Tarragona, Reus y las Terres de l'Ebre. Y la verdad, a veces es frustrante.
Veo negocios que sé que son buenísimos en el mundo real (restaurantes increíbles, talleres honestos, tiendas con encanto) que tienen una presencia digital que... bueno, que da pena.
Y no es un tema estético. No me refiero a que la web sea 'fea' o 'bonita'. Me refiero a que son webs que ponen obstáculos al cliente. Webs anti-venta.
Aquí te listo los 5 errores más graves que veo a diario. Si cometes alguno, corrígelo hoy mismo.
1. El PDF de la Muerte ("Nuestra Carta")
Restauradores, escuchadme bien: El PDF no es una web.
Entras en la web de un restaurante desde el móvil (con hambre). Vas a "Carta" y... ¡pum! Se te empieza a descargar un archivo de 15MB.
Tienes que ir a la carpeta de descargas, abrirlo, hacer zoom con los dedos para leer la letra minúscula... Un desastre de experiencia.
La solución: La carta debe estar escrita en la propia web (texto HTML). Se lee perfecto en móvil, carga al instante y, lo mejor de todo: Google puede leer los platos. Si alguien busca "Mejores bravas en Amposta", tu PDF no sale. Tu texto sí.
2. La foto de archivo de "La chica del Call Center"
¿Tienes una asesoría en un pueblo? ¿Por qué en tu sección de "Contacto" sale una modelo rubia, con los dientes perfectos y unos cascos de teleoperadora ultramodernos?
Todo el mundo sabe que esa no es tu recepcionista. Todo el mundo sabe que eso es una foto comprada.
El efecto que provoca es inmediato: Desconfianza. "Si me mienten en esto, ¿en qué más me mienten?".
La solución: Haz una foto con el móvil a tu equipo real. Aunque no seáis modelos. Aunque la luz no sea de estudio. La gente quiere ver a quién le va a confiar su dinero. La realidad vende.
3. El formulario de contacto "CSI"
Nombre*, Apellidos*, DNI, Teléfono*, Email*, Dirección, Código Postal, Asunto, Mensaje, ¿Cómo nos conoció?...
¿De verdad necesitas preguntar tantas cosas para responder una duda rápida? Cada campo extra que añades a un formulario reduce las conversiones a la mitad.
La solución: Pide lo mínimo imprescindible. Nombre y Teléfono (o WhatsApp). Ya le pedirás el DNI cuando le hagas la factura. Ahora lo que quieres es el contacto (el "lead"). Pónselo fácil.
4. Esconder el precio (o el "miedo a la competencia")
Muchos negocios no ponen precios "para que la competencia no sepa" o "para que el cliente llame y yo le convenza".
Spoiler: El cliente no va a llamar. El cliente va a cerrar tu web y va a abrir la del siguiente que sí le diga cuánto cuesta.
Vivimos en la era de la inmediatez. Queremos saber si algo vale 50€ o 500€. Si me obligas a contactarte para saber el precio ('Consultar'), asumo que es carísimo o que me vas a dar la chapa.
La solución: Si no puedes dar un precio exacto, da un "Desde". "Reformas de baño desde 800€". Eso filtra a los que buscan chollos imposibles y da confianza al cliente serio.
5. Enlaces a Redes Sociales que son cementerios
Veo el icono de Facebook en la cabecera. Hago clic. Última publicación: "Feliz Navidad 2018".
Tener redes sociales abandonadas enlazadas en tu web es peor que no tener redes. Da sensación de dejadez, de negocio cerrado o de falta de actividad.
La solución: Si no actualizas Facebook o Instagram, quita el icono. No pasa nada por no tener redes si tu servicio es bueno. Pero no muestres un escaparate lleno de polvo.
Resumen
Tu web no tiene que ser una obra de ingeniería. Tiene que ser útil. Ponte en la piel de tu cliente: quiere saber qué haces, dónde estás, cuánto cobras y cómo contactarte. Todo lo que no sea eso, sobra.