Cómo saber si tu web realmente te trae clientes (o si solo tienes un póster digital caro)
Hay una frase que escucho mucho cuando visito negocios: "Sí, sí, web ya tengo. Me la hizo mi sobrino hace un par de años" (o una agencia que cobró 2000€ y desapareció).
Y mi siguiente pregunta siempre es: "Genial, ¿y cuántos clientes te trajo la semana pasada?".
Silencio incómodo. O respuestas vagas tipo "Bueno, la gente la mira...", "Ahí está para quien la pida...".
Vamos a ser claros: Si tienes un negocio (una panadería, un despacho de abogados, una empresa de reformas), tu web no es una obra de arte para enmarcar. Es una herramienta de ventas. Es un comercial que trabaja 24 horas al día, 7 días a la semana, sin pedir vacaciones ni baja médica.
Si ese comercial no te trae ni un solo cliente al mes... ¿lo mantendrías en plantilla?
El error de las "Visitas"
A veces, alguien entra en su Google Analytics (si es que lo tiene instalado) y dice: "¡Mira! ¡He tenido 500 visitas este mes!".
Y yo pregunto: "¿Y cuántas ventas?". "Ah, no sé".
Tener 500 visitas y 0 llamadas es peor que tener 50 visitas y 10 llamadas. En el mundo digital, esto se llama Conversión. Y es la única métrica que debería quitarte el sueño.
Imagina que tienes una tienda física en la calle más transitada de Tortosa. Entran 500 personas al día. Pasean, miran, tocan... y se van sin comprar nada. ¿Estarías contento? No. Estarías preocupado pensando qué haces mal. Pues en la web es lo mismo.
Las 3 métricas sagradas del Negocio Local
Olvídate del "Tasa de rebote", "Duración de sesión" y tecnicismos de marketing. Si eres un negocio local, solo te importan tres cosas:
1. Clics en "Llamar" o "WhatsApp"
La mayoría de la gente te ve desde el móvil. Si tu web tiene un botón de llamada fijo y fácil de ver, la gente lo pulsará.
Cada vez que alguien pulsa ahí, es una oportunidad de venta caliente. Esa persona quiere lo que tú tienes AHORA. Mide cuántos clics tienes ahí. Si tienes 100 visitas y 0 clics, tu web no inspira confianza o no explica bien qué haces.
2. Clics en "Cómo llegar"
Esto es oro puro para tiendas físicas y restaurantes. Significa que alguien ha visto tu web, le ha gustado y tiene intención física de desplazarse a tu local. Es casi una venta cerrada.
3. Formularios de Contacto enviados
Para servicios más complejos (reformas, legal, consultoría), la gente prefiere escribir. ¿Te llegan correos desde la web? ¿O solo te llega SPAM ruso?
¿Por qué mi web no vende? (Checklist rápido)
Si has mirado tus números (o tu caja) y ves que la web no aporta, suele ser por uno de estos fallos básicos:
- No se entiende qué haces en 3 segundos: Entras y ves un slider con fotos de nubes y frases como "Soluciones integrales para el futuro". ¿Qué vendes? ¿Pan? ¿Seguros? ¿Software? Dilo claro: "Abogados matrimonialistas en Tarragona".
- No hay llamada a la acción (CTA): Le explicas todo lo buenos que sois, pero no le dices qué hacer. Pon botones. "Pide presupuesto", "Llama ahora", "Reserva mesa". No asumas que el cliente buscará tu teléfono en la página de contacto. Pónselo en la cara.
- Es lenta o no va en el móvil: Si tu web tarda 5 segundos en cargar con 4G, el cliente ya se ha ido a la siguiente opción de Google. La paciencia en internet es cero.
- Pareces falso: Fotos de stock de gente demasiado guapa sonriendo en oficinas de cristal. Eso genera desconfianza. Pon fotos de tu local real, de tu equipo real, de tus trabajos reales. Lo "imperfecto" vende más porque es auténtico.
La prueba del algodón
Haz este ejercicio hoy mismo:
Pídele a un amigo (que no conozca mucho tu web) que busque tu servicio en Google desde su móvil. "Busca 'fontanero en [tu ciudad]' a ver si me encuentras".
Observa cómo navega. ¿Te encuentra? Si entra, ¿sabe dónde llamar? ¿Se lía con el menú? ¿Le carga rápido?
Lo que veas en esa prueba vale más que mil auditorías SEO. Si a tu amigo le cuesta contratarte, a un desconocido le costará más aún. Y se irá a la competencia.
Tu web tiene que ser tu mejor activo, no un gasto fijo anual. Si no lo es, toca arreglarla.